Espacio digital: la frontera de la represión cívica y el activismo
Proteger el espacio cívico en línea
Alaa Al-Siddiq, activista de derechos humanos de Emiratos Árabes Unidos, fue objeto de vigilancia digital persistente. Su teléfono fue hackeado con Pegasus, un software espía producido por NSO Group que podía acceder a mensajes, fotos y correos, convirtiendo el dispositivo en una herramienta de escucha.
Citizen Lab, socio de Oak y equipo de investigación forense tecnológica de la Universidad de Toronto, investigó y expuso esa vigilancia. La organización documenta vigilancia global, censura y controles de información que afectan derechos humanos y la seguridad de internet.
Citizen Lab identificó decenas de países donde operadores de Pegasus realizaron operaciones de vigilancia para clientes gubernamentales y corporativos. Aunque NSO Group sostiene que su producto se usa contra terrorismo o delitos graves, Alaa fue atacada por denunciar violaciones de derechos humanos en la región del Golfo.
El software espía permite a gobiernos represivos amenazar a activistas más allá de sus fronteras. Citizen Lab ha expuesto cómo periodistas, defensores de derechos humanos y altos funcionarios han sido blanco de estas herramientas. Junto con Access Now, ayudó a impulsar que el gobierno de Estados Unidos agregara a NSO Group a una lista de empresas sancionadas por actividades cibernéticas maliciosas.
La vigilancia no es el único mecanismo de represión digital. Access Now coordina la coalición KeepItOn, que monitorea apagones de internet. Los cortes pueden ir desde bloqueos totales hasta restricciones parciales de servicios de mensajería o redes sociales, muchas veces justificadas en nombre de seguridad nacional o control de desinformación, pero usadas para silenciar disenso.
Access Now también opera una línea de ayuda 24/7 para sociedad civil, periodistas, medios y defensores de derechos humanos. Ofrece asistencia técnica directa y gratuita para enfrentar prácticas digitales represivas.
Mantener a la sociedad civil segura, conectada y empoderada es esencial para proteger derechos humanos y democracia. Oak apoya a estos socios porque un futuro digital seguro, libre y abierto debe proteger no solo a activistas, sino a todas las personas.